Saltar al contenido principal
Headles Top Nota Horizontal
Futbol Internacional

Premier League: el tropiezo que le dio el título al Arsenal sin jugar

19 de mayo de 2026
Premier League: el tropiezo que le dio el título al Arsenal sin jugar
Compartir:

El Emirates Stadium y los pubs del norte de Londres estallaron en un rugido de alivio y euforia histórica este martes. Tras 22 años de dolorosas esperas y de quedarse a las puertas de la gloria, el Arsenal F.C. se consagró oficialmente campeón de la Premier League temporada 2025/26.

La confirmación matemática de su decimocuarto título de liga no llegó en su propio césped, sino a unos 170 kilómetros de distancia, en el Vitality Stadium. El Manchester City, el implacable perseguidor dirigido por Pep Guardiola, necesitaba imperativamente derrotar al AFC Bournemouth para estirar la agonía hasta la última jornada. Sin embargo, el empate 1-1 frente a los Cherries —gracias a un gol inicial del juvenil Eli Junior Kroupi para el Bournemouth y un tardío zarpazo de Erling Haaland en el descuento— dejó a los Gunners con una ventaja inalcanzable de cuatro puntos a falta de una fecha, desatando la locura en la capital británica.

La redención de Mikel Arteta

Para Mikel Arteta, este campeonato representa la cumbre de un proceso de resiliencia pocas veces visto en el fútbol moderno. Tras haber finalizado como subcampeón de forma consecutiva (detrás del City en 2023 y 2024, y escoltando al Liverpool en 2025), el técnico vasco finalmente rompió el maleficio. Su nombre ahora se codea con el de Arsène Wenger y sus míticos «Invencibles» de la temporada 2003/04, los últimos que habían levantado el trofeo dorado en el club.

«Hemos aprendido a sufrir, hemos aprendido a ganar y, sobre todo, hemos aprendido a no mirar atrás», declaró el entorno del club tras concretarse el alirón con un partido de sobra.

El camino al trono: Solidez en el momento cumbre

El liderato del Arsenal no fue un golpe de suerte; fue el resultado de una consistencia de hierro, especialmente en el tramo final, donde los campeones se diferencian de los aspirantes.

A lo largo de la campaña, el Arsenal marcó el ritmo de la Premier, pero el verdadero punto de inflexión ocurrió hace un mes. Tras encajar una dura derrota precisamente ante el Manchester City en lo que muchos catalogaron como una final anticipada, la plantilla Gunner en lugar de desmoronarse emocionalmente como en años anteriores, reaccionó con una madurez extrema.

El equipo encadenó cuatro victorias consecutivas en liga sin conceder un solo gol, una racha de vallas invictas que blindó su liderato:

  • Arsenal 1-0 Newcastle (Semana 34)
  • Arsenal 3-0 Fulham (Semana 35)
  • West Ham 0-1 Arsenal (Semana 36)

  • Arsenal 1-0 Burnley (Semana 37) — El agónico gol de Kai Havertz en el minuto 36 de este lunes terminó por poner contra las cuerdas al City, obligándolos al milagro en Bournemouth que nunca llegó.

En el núcleo de este Arsenal campeón destacaron figuras que sostuvieron el templo: la seguridad total de David Raya bajo los tres palos; la muralla defensiva conformada por William Saliba y Gabriel Magalhães; el cerebro y capitán Martin Ødegaard orquestando el medio campo; y el desequilibrio constante de Bukayo Saka y Kai Havertz en el ataque.

El fin de una era y el doblete en el horizonte

Mientras el norte de Londres celebra, en Mánchester el ambiente es de melancolía. El tropiezo del City coincidió con fuertes reportes de que Pep Guardiola abandonará el club al término de la temporada. Aunque el técnico catalán se despide habiendo conquistado el doblete doméstico el pasado sábado al vencer al Chelsea en la FA Cup, su hegemonía en la liga local ha sido oficialmente destronada por su antiguo pupilo.

Para el Arsenal, la temporada perfecta aún tiene un capítulo dorado por escribir. Con la Premier League ya en el bolsillo, los de Arteta buscarán un doblete histórico a finales de mayo, cuando se enfrenten al Paris Saint-Germain en la gran final de la Champions League. Pero hoy, el fútbol inglés vuelve a teñirse de rojo: el Arsenal es el rey de Inglaterra otra vez.