Wall Street abre en rojo mientras el petróleo sigue disparado por la guerra

Wall Street abrió en rojo este jueves y su principal indicador, el Dow Jones de Industriales, perdía un 0,75 % mientras la guerra en Oriente Medio sigue avanzando y el precio del petróleo se mantiene a la alza después de los últimos ataques cruzados contra instalaciones energéticas.
A la apertura del parqué neoyorquino, el Dow Jones restaba 348 puntos, hasta las 45.876 unidades; el selectivo S&P 500 bajaba un 0,83 %, hasta las 6.569 unidades; y el tecnológico Nasdaq retrocedía un 1,09 %, hasta los 21.910 enteros.
Gran parte de los títulos ya cerró en rojo este miércoles después de que la Reserva Federal (Fed) anunciara que mantiene sin cambios los tipos de interés, que permanecen en una horquilla de entre el 3,5 y el 3,75 %.
Además, el banco central estadounidense aseguró que la incertidumbre sobre las perspectivas económicas «sigue siendo elevada» y que las repercusiones de la guerra son «inciertas», algo que alertó a los inversores.
De hecho, el índice de volatilidad (VIX), conocido como el ‘indicador del miedo’ de Wall Street, subía un 6,62 %, hasta los 26,75 puntos, a menos de tres puntos de su máximo desde que comenzaron las hostilidades.
El petróleo intermedio de Texas (WTI) subía este jueves un 0,77 % hasta los 97,06 dólares el barril, después de que Catar informara que ataques iraníes habían causado daños considerables en Ras Laffan, sede de la planta de gas natural licuado más grande del mundo.
Israel y Estados Unidos atacaron unas instalaciones gasísticas iraníes en la Zona Económica Especial de Energía de Pars Sur, en Asalouye, en la costa sur.
En el plano corporativo, el sector tecnológico ha sido uno de los más afectados en este inicio de la jornada.
Las acciones de Micron caían un 5,5 % pese a que la compañía presentó tras el cierre del miércoles unos resultados trimestrales mucho mejores de lo pronosticado.
Los títulos de Nvidia restaban un 2,29 % y los de Intel un 2,07 %.
En otros mercados, el oro, activo refugio, perdía un 6,67 %, hasta los 4.5690 dólares la onza, y la plata restaba un 12,42 %, hasta los 67,95 dólares.