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Violencia se estanca: “El descenso se contuvo y ahora veremos una línea plana”

1 de mayo de 2026
Violencia se estanca: “El descenso se contuvo y ahora veremos una línea plana”
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El repunte de homicidios en Guatemala marca un giro preocupante en la tendencia que venía a la baja a inicios de año. Francisco Quezada, investigador del CIEN, advierte que el país podría cerrar abril con cifras similares o incluso superiores a marzo, lo que confirma un freno en la mejora de los indicadores de violencia.

Según el analista, los datos son claros: “durante el mes de marzo hubo 238 homicidios y al día martes de este mes llevamos 235”, lo que anticipa que ambos meses terminarán prácticamente iguales. Esta situación rompe con la reducción observada en enero y febrero.

Un descenso que se frenó

Quezada explica que la tendencia positiva no logró sostenerse. “Ese descenso se contuvo en marzo y en abril seguimos igual”, señala, lo que implica que la curva de homicidios se estabiliza en niveles aún altos, sin mejoras visibles en el corto plazo.

El fenómeno se vuelve más evidente debido a la naturaleza de los hechos violentos. “Son mucho más notorios porque son en centros urbanos”, indica, destacando que ocurren en zonas densamente pobladas donde el impacto social es mayor.

Percepción de inseguridad en aumento

A esto se suma el efecto multiplicador de las redes sociales. “El contacto del público con las redes hace que se multiplique la noticia”, afirma Quezada, lo que eleva la percepción de inseguridad más allá de los datos estadísticos.

El investigador recalca que esta combinación —violencia visible y difusión masiva— genera una sensación de crisis constante. “Se convierte en una percepción muy alta de inseguridad”, puntualiza.

Aunque no se trata de un crecimiento exponencial sostenido, sí es un estancamiento preocupante. “Vamos a estar en una línea plana”, insiste, lo que implica que no hay avances reales en la reducción del delito.

Finalmente, Quezada advierte que este escenario exige acciones más estratégicas. Sin cambios en la respuesta institucional, el país podría mantenerse en niveles de violencia similares durante los próximos meses, sin lograr una reducción significativa.