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Economía

¿Por qué arrasa en ventas la camiseta blanca de España?

10 de julio de 2026
Mikel Merino celebra el gol ante Portugal el pasado lunes 6. EFE/ Lavandeira Jr

El furor por la camiseta blanca, la segunda equipación de la selección española, se traduce en un adjetivo: agotado. O lista de espera y reposición automática. La camiseta, tanto de hombre como de mujer, a un precio de 100 euros en la web de Adidas España, desborda todas las previsiones. Pepa Bueno, directora ejecutiva de la Asociación Creadores de Moda de España (ACME) da en EFE las claves del boom del verano.

El pasado miércoles, al día siguiente del gol de Mikel Merino en Dallas contra Portugal, su camiseta, la blanca, se cotiza tan al alza, que por ejemplo fuentes de El Corte Inglés confirmaron a EFE que la demanda de camisetas “es muy alta”. “Estamos reponiendo continuamente tanto en tienda como en la web”, añaden desde los grandes almacenes.

La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) tiene contrato con la multinacional alemana hasta finales de 2030. Ambas partes están en buena sintonía con el acuerdo vigente. Y podrían sentarse en breve a ampliarlo. Hasta ahora, la marca abona 30 millones de euros al año a la RFEF por ser el proveedor oficial de todas las selecciones nacionales.

La fiebre por la selección española llevó incluso después de ganar a Portugal (1-0) a que la roja, la primera equipación, también agotase existencias. Con humor, en el mundo del ‘retail’ (sector minorista), contaban, en plenos Sanfermines que si el pañuelo rojo exhibido por Mikel Merino formara parte del pack, también se habría vendido.

Pero, ¿por qué este éxito inusitado por lucir la camiseta blanca?. Pepa Bueno, directora ejecutiva de la Asociación de Creadores Moda de España, dijo a EFE que “la ropa deportiva hace muchos años que ha entrado a formar parte de nuestro día a día, y no precisamente para usar en un gimnasio o en una pista deportiva, forma parte del ‘street style’”.

“En el éxito de la camiseta blanca de nuestra selección, se detecta este fenómeno general, pero también el orgullo de pertenencia que despierta la selección española de fútbol unido a unos elementos de estilo muy inteligentemente escogidos: el color blanco suaviza y facilita el uso (el rojo es un color más “difícil»), y el grafismo retro entronca con las últimas tendencias en moda. Es una camiseta deportiva que admite usos mucho más allá de los deportivos, y un brillante ejemplo de cómo conseguir grandes resultados con elementos estilísticos que en principio parecen muy sencillos, pero que llevan mucho estudio de marketing detrás”, subraya Pepa Bueno.

En la Plaza de Colón, en Madrid, donde en las noches del tórrido mes de julio se reúnen jóvenes para ver en pantalla gigante a España en el Mundial, los integrantes de la Generación Z coinciden en que “es un producto casual, un color blanco, que combina con vaqueros, que no sólo es una camiseta de fútbol, sino una prenda de vestir, que te la puedes poner un día cualquiera, no sólo el día que hay fútbol”, un ‘must’ del que presumir en el armario.

Los aficionados defienden el estilo ‘vintage’ de la camiseta blanca. Y ponen de relieve además un elemento diferenciador: la recuperación del antiguo logo de la marca: el trébol que hizo famoso a la firma en los años 80. El logo engancha, apuntan numerosos encuestados.

María, por ejemplo, educadora social (30 años), afirma que “es ‘vintage’ y moderna al mismo tiempo, el blanco es un color amable, unificador, ajeno a ideas políticas”. Y un icono de identidad, de pertenencia. La cantante Rosalía lució en la grada en el España – Austria una camiseta blanca, no era la oficial, era una retro, no oficial, pero el color sí ilustra la tendencia en este Mundial.

La segunda camiseta de España, con ribetes burdeos, rinde homenaje además a la tradición literaria española. Se inspira en su diseño interior en intrincados manuscritos y en decoraciones literarias clásicas. Wallapop informa que las búsquedas de camisetas de la selección crecieron un 195 por ciento. La de Unai Simón se ha disparado un 600 por ciento; la de Mikel Merino un 400 por ciento y la de Ferran Torres un 212 por ciento, por su actividad en redes sociales.

Entretanto, la policía intervino en España -Madrid, Barcelona, Málaga, Elche y Denia- justo antes del Mundial un total de 66.000 camisetas falsas, la mayoría de la selección española, cuyo valor de mercado superaría los 7 millones de euros. La acción contó con el coliderazgo, apoyo y coordinación de Europol, Interpol, además de la colaboración de la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF), la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) y policía internacional.