Una meta menos y un campeón definido: el efecto del caos vial en la Vuelta

El caos vial que obligó a neutralizar la novena etapa de la Vuelta Ciclística a Guatemala terminó alterando el destino deportivo de la competencia. Para sortear el colapso de tránsito entre Chimaltenango y El Tejar, la caravana avanzó a paso controlado, una medida de emergencia que forzó a la organización a cancelar definitivamente la meta volante programada en esa localidad.
Esta supresión sentenció de golpe la pelea por el suéter de las metas volantes: Alex Julajuj se consagró campeón anticipado de la especialidad. Al no disputarse ese premio, a su principal perseguidor, Henry Sam, ya no le alcanzan los puntos matemáticos para darle alcance, sellando la corona en favor de Julajuj en medio del insólito desajuste de ruta.
Aunque se evaluó reponer el sprint cancelado durante el circuito final del Anillo Periférico este domingo, la dirección técnica descartó la alternativa. La organización ratificó que la décima etapa mantendrá únicamente las tres metas volantes originalmente programadas, cerrando cualquier opción de revancha en el cierre capitalino.
Desorden vial y carrera reanudada
Una vez superado el embotellamiento en El Tejar y con la vía despejada, los jueces dieron un nuevo banderazo de salida. En ese punto se restablecieron las ventajas cronométricas y se liberó con su tiempo a favor a los tres pedalistas que marchaban en fuga antes de la detención forzada.
Pese a que la prueba retomó el ritmo de competencia hacia la meta, el incidente dejó una profunda mancha en la logística de la edición 65 de la fiesta grande del pedal. Las fallas de previsión vial obligaron a recortar premios sobre la marcha y terminaron definiendo un título en el escritorio antes de que cayera el telón final.