Trump minimiza el alza de la gasolina y la califica como un «pequeño fallo»

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, restó importancia este domingo al incremento en los precios del combustible derivado del conflicto bélico con Irán. Durante una entrevista con la cadena ABC News, el mandatario describió la situación económica actual como un «pequeño fallo» necesario dentro de su estrategia geopolítica.
«Tuvimos que tomar este desvío. Sabía exactamente lo que iba a pasar», afirmó el líder republicano al ser consultado sobre el impacto directo en el bolsillo de los ciudadanos estadounidenses tras una semana de hostilidades.
Impacto en los precios y logros militares
Desde el inicio de los combates hace siete días, el precio de la gasolina en Estados Unidos ha registrado un aumento del 16 %, equivalente a 47 centavos de dólar. Actualmente, el costo medio se sitúa en 3,45 dólares por galón.
Pese a estas cifras, Trump centró su discurso en los resultados de la ofensiva militar. El presidente aseguró que las fuerzas de su país han neutralizado la totalidad de la Armada iraní, reportando el hundimiento de 44 embarcaciones pertenecientes a la flota de Teherán.
Postura sobre la infraestructura energética
Por otro lado, el secretario de Energía, Chris Wright, aclaró en entrevista con CNN que Washington no tiene intenciones de atacar la industria petrolera o de gas natural de Irán. Wright marcó una distancia clara respecto a las recientes operaciones de Israel contra depósitos de combustible en territorio iraní.
«No hay planes de atacar cualquier aspecto de su sector energético. Estos son ataques israelíes», enfatizó el secretario, precisando que los objetivos alcanzados por su aliado han sido puntos de almacenamiento local.
Situación ambiental en Teherán
Respecto a las denuncias sobre la crítica calidad del aire en la capital iraní tras los bombardeos, Wright desestimó las consecuencias inmediatas para la población civil. El funcionario argumentó que los días de baja calidad ambiental en Teherán «no son nada» comparado con la gestión del régimen actual.
Esta postura oficial se mantiene mientras los testimonios locales describen condiciones de «asfixia» en la ciudad debido a las columnas de humo y residuos de los ataques a los depósitos de combustible.