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Nacionales

Tres décadas después, las víctimas del Mateo Flores siguen en la memoria de Guatemala

16 de octubre de 2026
Tres décadas después, las víctimas del Mateo Flores siguen en la memoria de Guatemala
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Este 16 de octubre se cumplen tres décadas de la tragedia ocurrida en el entonces estadio Nacional Mateo Flores, donde una avalancha humana dejó decenas de aficionados fallecidos y más de un centenar de heridos, minutos antes de un partido entre Guatemala y Costa Rica por las eliminatorias rumbo al Mundial de Francia 1998.

La fecha quedó marcada en la memoria del país como uno de los episodios más dolorosos de su historia deportiva. Lo que debía ser una fiesta para la afición de la Selección Nacional terminó en luto, mientras familiares y sobrevivientes enfrentaban las consecuencias de una emergencia que conmocionó a Guatemala y trascendió las fronteras.

Una avalancha humana antes del partido

La noche del 16 de octubre de 1996, miles de aficionados llegaron al estadio para presenciar el encuentro entre Guatemala y Costa Rica, correspondiente a la eliminatoria de la Concacaf para la Copa del Mundo de 1998.

Sin embargo, la concentración de personas superó la capacidad del recinto. Las crónicas publicadas después de la tragedia señalaron la sobreventa de entradas y la circulación de boletos falsificados entre los factores que contribuyeron a la aglomeración.

La emergencia se produjo en el sector de General Sur, donde la presión de la multitud dejó atrapados a numerosos aficionados. El estrecho espacio de ingreso y las dificultades para evacuar a las personas agravaron la situación, mientras quienes se encontraban en medio de la aglomeración intentaban salir.

Las víctimas murieron principalmente por asfixia y aplastamiento. Los cuerpos de socorro atendieron a los heridos y trasladaron a varios de ellos a centros asistenciales, mientras dentro del estadio se desarrollaban las labores de rescate.

El partido fue suspendido

Ante la magnitud de lo ocurrido, el encuentro entre Guatemala y Costa Rica fue suspendido. El entonces presidente de la República, Álvaro Arzú, decretó tres días de duelo nacional, medida que quedó registrada en el Acuerdo 13-96 del Congreso de la República.

Los reportes históricos presentan diferencias en el número final de fallecidos, debido a que las cifras cambiaron durante las primeras horas y los días posteriores al desastre. No obstante, los recuentos más citados sitúan la cifra en 83 u 84 víctimas mortales, además de decenas de personas heridas.

La tragedia también tuvo consecuencias para el fútbol nacional. El partido que debía disputarse esa noche tuvo que reprogramarse y se jugó posteriormente en Estados Unidos, mientras el estadio fue sometido a medidas y cambios relacionados con su utilización para encuentros internacionales.

Una fecha que permanece en la memoria

A 30 años de aquel 16 de octubre, el recuerdo de las víctimas mantiene vigente la importancia de garantizar condiciones adecuadas de seguridad en los eventos deportivos, desde el control de entradas y el respeto al aforo hasta la disponibilidad de accesos y salidas de emergencia.

La tragedia del Mateo Flores no solo interrumpió un partido de la Selección Nacional: dejó una huella profunda en numerosas familias y en generaciones de aficionados guatemaltecos. Tres décadas después, la fecha invita a recordar a quienes perdieron la vida y a reflexionar sobre las medidas necesarias para evitar que una celebración deportiva vuelva a convertirse en una tragedia.