Saltar al contenido principal
Headles Top Nota Horizontal
Nacionales

Siete expolicías reciben condena: así ocurrió el doble crimen en Itzapa

21 de octubre de 2026
Siete expolicías reciben condena: así ocurrió el doble crimen en Itzapa

El Tribunal de Mayor Riesgo B dictó una sentencia histórica contra siete exintegrantes de la Policía Nacional Civil (PNC) por su responsabilidad en la muerte de Nelson Santamaría y Eldin Leonel Choc Xi. El doble crimen ocurrió el 18 de abril de 2024 en San Andrés Itzapa, Chimaltenango, dejando condenas de hasta 60 años de prisión por ejecución extrajudicial.

La jueza María Eugenia Castellanos desglosó las penas individuales. Los exagentes Edy Leonel Vásquez Rabanales y Freddy Santiago Velásquez Pérez recibieron 60 años inconmutables, a razón de 30 años por cada víctima. En tanto, Mauricio Abraham Contreras Salán purgará 30 años solo por la muerte de Santamaría, tras ser absuelto en el caso de Choc Xi.

El tribunal también modificó los cargos para otros implicados en el expediente. Yorleni Lisbeth Macario Ramos y Yulisa Nabely Ayala Yol recibieron cinco años por incumplimiento de deberes y seis años más por discriminación, mientras que Jeremías Jacobo Rojas y Ángel Mario Roquel Sajbochol sumaron penas menores por abuso de autoridad, detención ilegal y obstaculización a la acción penal.

La ruta del encubrimiento

La Fiscalía de Derechos Humanos demostró durante el debate que ambas víctimas fueron detenidas el 18 de abril bajo el pretexto de causar desórdenes en la vía pública. Tras ser ingresadas a la subestación policial, fueron sometidas a brutales agresiones físicas por parte de los uniformados.

Según la acusación, Nelson Santamaría murió a consecuencia de un golpe dentro del recinto. Para ocultar el crimen, los agentes coordinaron una coartada con socorristas, simulando que lo habían localizado herido en la calle rumbo a un hospital, una farsa que quedó totalmente al descubierto.

El caso de Choc Xi resultó aún más cruento, ya que la investigación comprobó que fue sacado de la estación y trasladado a un sector solitario en la ruta hacia San Miguel Dueñas, donde fue estrangulado y mutilado de varios dedos antes de cerrar este emblemático juicio.