Semana Santa 2026: 5 destinos emergentes lejos de las masas

El Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat) proyecta que destinos tradicionales como Antigua Guatemala y el Lago de Atitlán alcanzarán su capacidad máxima este abril de 2026.
Para los viajeros que buscan evitar las multitudes, el país ofrece una red de destinos emergentes y sitios de ecoturismo que, aunque han ganado popularidad, mantienen un flujo de visitantes manejable y una conexión profunda con el entorno natural.
Joyas ocultas y ecoturismo en ascenso
La tendencia del «slow travel» ha posicionado a lugares como El Paredón en Sipacate como el nuevo polo del Pacífico, ideal para el surf y el avistamiento de tortugas. Sin embargo, para quienes prefieren el agua dulce y la selva, el Cráter Azul en Las Cruces, Petén, se consolida como uno de los atractivos no tradicionales más impresionantes por su visibilidad subacuática y entorno virgen.

El Altiplano y las Verapaces
Más allá de los centros urbanos, la Sierra de los Cuchumatanes en Huehuetenango ofrece el paisaje no volcánico más elevado de Centroamérica, con temperaturas frías y parques ecológicos poco explorados.
Por otro lado, en las Verapaces, el Salto de Chilascó —la cascada más alta de la región— y la Laguna Lemoa en Quiché se presentan como alternativas gratuitas o de bajo costo para el turismo comunitario y la recreación familiar.

Destinos de fe y naturaleza en el Oriente
El municipio de Esquipulas no solo atrae por el turismo religioso en su Basílica, sino que integra atractivos como el Parque Chatún y el Cerro Morola.
Estos sitios permiten combinar la devoción de la Semana Mayor con actividades de senderismo y canopy, diversificando la oferta para los más de 100 mil visitantes extranjeros que se esperan en el territorio nacional durante esta temporada.