Samuel Pérez señala presuntas «llamadas amenazadoras» de John Barrett a diputados

En un señalamiento que agita aún más el panorama político nacional, el diputado Samuel Pérez se pronunció sobre las graves denuncias de sus colegas, David Illescas y Orlando Blanco, respecto a una supuesta injerencia directa de la Embajada de los Estados Unidos en la elección de magistrados a la Corte de Constitucionalidad. Según sus declaraciones, legisladores habrían recibido presiones externas para favorecer la candidatura de Roberto Molina Barreto.
Denuncias de coacción y «extorsión» legislativa
Aunque el parlamentario oficialista aclaró que no recibió una comunicación directa, dijo que varios miembros del Congreso describieron llamadas provenientes del Encargado de Negocios de la sede diplomática estadounidense, John M. Barrett, con un tono «verdaderamente agresivo y amenazador». Pérez señaló que estas acciones fueron percibidas por los legisladores como una forma de coacción, e incluso las calificó de «casi una extorsión» para asegurar los votos necesarios.
Esta situación marca una ruptura con la diplomacia institucional habitual, donde la embajada suele limitarse a expresar perfiles deseables de funcionarios con quienes se sentirían cómodos trabajando. En esta ocasión, la narrativa sugiere un lobby agresivo que habría obligado a varios diputados a cambiar el sentido de su voto en una de las decisiones más críticas para la justicia del país.
Detalles de la crisis diplomática-legislativa
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Corte de Constitucionalidad: El objetivo de la presunta presión era asegurar la reelección o el ascenso de Molina Barreto.
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Funcionarios de segundo orden: Pérez mencionó que han ocurrido cambios internos de personal dentro de la embajada tras estos incidentes.
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Falta de comunicación oficial: El diputado confirmó que, hasta el momento, no ha existido una reunión formal para esclarecer estos hechos con las nuevas autoridades diplomáticas.
Lo que necesitas saber:
¿Qué diferencia estas llamadas de la diplomacia normal?
La diplomacia suele sugerir perfiles técnicos. En este caso, lo que denuncian los diputados es un tono de amenaza personal y política. Samuel Pérez describe que el sentimiento general entre quienes recibieron las llamadas fue de estar siendo obligados o «coaccionados» para votar por un candidato específico, algo que vulnera la soberanía del voto legislativo.
¿Por qué se menciona al Encargado de Negocios de EE. UU.?
Porque es la figura de mayor rango cuando no hay un embajador confirmado. Según las declaraciones en La Red 106.1, esta oficina habría sido el origen de las comunicaciones que forzaron la balanza a favor de la actual magistratura de la CC, lo que plantea interrogantes sobre los intereses reales detrás de dicho apoyo.
¿Cuál es la postura actual de la bancada de Pérez?
Actualmente existe un distanciamiento. Pérez asegura que no han tenido reuniones formales y que el panorama es confuso debido a cambios de personal dentro de la embajada. La falta de una postura oficial de EE. UU. sobre estas acusaciones de «agresión verbal» mantiene la tensión en el Congreso guatemalteco.