Sábado Santo: El silencio que precede a la Resurrección

Este 4 de abril de 2026, Guatemala vive el Sábado Santo, una jornada marcada por la ausencia de liturgia y un silencio sepulcral que envuelve los templos.
Es un día de meditación profunda que erróneamente suele llamarse «Sábado de Gloria» antes de tiempo.
Durante estas horas, la Iglesia Católica permanece junto al sepulcro de Jesús, reflexionando sobre su pasión y muerte, a la espera del triunfo sobre la vida que se anunciará a medianoche.
El paso de la Virgen de Soledad
Aunque el Viernes Santo terminan las procesiones del Santo Entierro, el Sábado Santo pertenece a la Virgen de Soledad. Diversas hermandades realizan cortejos procesionales que simbolizan el acompañamiento a la Madre de Dios en su dolor y soledad.
En el Centro Histórico, procesiones como la del Templo de la Recolección y Santo Domingo presentan andas con un enfoque más reflexivo y menos multitudinario que los días previos.
La Gran Vigilia Pascual: El fin de la espera
Al caer la noche, la atmósfera de luto se rompe con la celebración de la Vigilia Pascual, considerada «la madre de todas las vigilias». Es en este momento cuando oficialmente se celebra la Resurrección.
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El Fuego Nuevo: La ceremonia inicia fuera de los templos con la bendición del fuego y el encendido del Cirio Pascual.
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La Liturgia de la Luz: Los fieles encienden sus velas, iluminando el interior de las iglesias que hasta ese momento permanecían a oscuras.
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El Pregón Pascual: Se canta el «Gloria» —de aquí el nombre popular—, las campanas vuelven a sonar y los altares se visten de blanco y oro.
Horarios y recomendaciones de seguridad
La mayoría de las parroquias inician la Vigilia entre las 19:00 y las 21:00 horas. Dado que es una ceremonia extensa (puede durar hasta tres horas), se recomienda asistir con antelación.
En zonas de alta afluencia procesional, la PMT mantendrá operativos de limpieza para retirar los restos de las alfombras del viernes y preparar las vías para los festejos del domingo.