Militares y policías inician operativo de desbloqueo de carretera troncal de Bolivia

El convoy de militares y policías de Bolivia que llevan banderas blancas en sus vehículos inició este sábado un nuevo operativo de desbloqueo de una carretera troncal de Bolivia afectada por protestas.
Los efectivos avanzan lentamente con tractores para limpiar las piedras y bloques de cemento tirados en la ruta desde hace 18 días por los grupos que piden la renuncia del presidente Rodrigo Paz, que asumió el cargo hace seis meses.
El operativo denominado ‘Corredor humanitario con banderas blancas’ comenzó en la madrugada en la ciudad de El Alto, vecina de La Paz, que es la sede de un aeropuerto internacional y un punto central de conexiones con las carreteras hacia Chile y Perú donde hay centenares de camiones varados varios días.
La fuerzas de seguridad se dirigen hacia la ciudad de Oruro, distante en 227 kilómetros, en alrededor de 150 vehículos, entre camiones, autobuses y tractores que avanzan poco a poco para despejar la ruta, aunque los manifestantes vuelven a reorganizarse apenas pasa la caravana, constató EFE.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, que encabeza la caravana, anunció su disposición a dialogar personalmente con los manifestantes en todos los puntos de bloqueo para pedir la suspensión de la medida.
«Diálogo ante todo y estamos trabajando en conjunto con nuestros policías y militares sin armas letales», declaró Zamora, quien espera esta jornada una solución al conflicto para que «se pacifique el país».
La operación busca facilitar la llegada de camiones con alimentos, sobre todo de carne, a las ciudades de La Paz y El Alto, donde los precios de todos los producto se han disparado en medio de la escasez.
Pero, además, pretende garantizar el transporte de camiones con oxígeno medicinal importado en cilindros desde Perú para su distribución en los hospitales estatales de ambas ciudades, y también de Oruro, después de que esta semana varios centros médicos suspendieran cirugías y racionaran ese insumo.
Desde Oruro, han partido centenares de militares y policías para hacer la ruta inversa con el objetivo de llegar a La Paz por el camino paralelo de vuelta.
El Gobierno ha destacado en esta ocasión el uso de banderas blancas para propiciar el diálogo con los manifestantes, quienes, no obstante, en algunos lugares atacaron con piedras a parte de la caravana y destruyeron los vidrios de un tractor, sin que eso interrumpiera el avance del convoy.
Los agentes usaron gases lacrimógenos para dispersar a esos grupos.
El pasado sábado, un operativo similar fracasó en su intento de despejar esa vía y solo pudo avanzar poco más de 50 kilómetros en su intento de llegar hacia Oruro.
Los manifestantes impidieron ese día la consolidación de ese corredor con protestas violentas en El Alto usando piedras y cargas de dinamita desatando enfrenamientos con los agentes.
Las protestas contra Paz están alentadas por campesinos aimaras del altiplano, la Central Obrera Boliviana (COB) y seguidores del exmandatario Evo Morales (2006-2019) que exigen la renuncia del gobernante.
En los últimos días, los bloqueos de carreteras se extendieron a regiones como Cochabamba, Santa Cruz, Potosí y Chuquisaca.
El Ejecutivo invitó a dialogar este domingo a los dirigentes de la Federación de Campesinos de La Paz ‘Tupac Katari’ para encontrar «soluciones a los problemas que son legítimos», pero descarta la renuncia del presidente.