Migrantes guatemaltecos integran nueva caravana de 800 personas que avanza desde Tapachula hacia el centro de México

Cientos de migrantes guatemaltecos integran, junto a ciudadanos de al menos nueve nacionalidades más, una nueva movilización masiva de unas 800 personas que partió de la ciudad de Tapachula, en la frontera sur de México, con destino a la Ciudad de México y los estados del norte. Denominada «Caravana Sueño Sin Fronteras», la marcha surge como respuesta al estancamiento de sus trámites legales, la imposibilidad de continuar hacia Estados Unidos y la falta de condiciones para subsistir en la región fronteriza.
La presencia de guatemaltecos destaca dentro de un heterogéneo grupo compuesto también por personas procedentes de Cuba, Haití, Honduras, El Salvador, Colombia y Venezuela. Muchos de los integrantes han permanecido varados durante meses en la frontera entre Guatemala y México a la espera de una resolución de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), mientras que otros fueron deportados recientemente desde territorio estadounidense.

La caminata, en la que participan familias con niños pequeños que avanzan con mochilas y escasos provisiones, busca presionar a las autoridades mexicanas para que otorguen documentos que permitan la regularización de los migrantes. Los manifestantes señalan que la falta de estatus legal en Tapachula les impide acceder a trabajos dignos, por lo que buscan trasladarse a ciudades del norte como Monterrey para establecerse formalmente y enviar remesas a sus familias.
Este contingente, resguardado por fuerzas de seguridad estatal y personal del Instituto Nacional de Migración (INM), se convirtió en el quinto grupo de su tipo en abandonar Tapachula en lo que va del año. El fenómeno refleja cómo México ha pasado de ser una ruta de tránsito a un país de destino, en medio del endurecimiento de los controles migratorios en la región, donde organizaciones estiman que cerca de 65,000 personas continúan varadas en el límite fronterizo del sur mexicano.