Lamine Yamal se corona en el Camp Nou: hat-trick y Barça intratable en LaLiga

Barcelona firmó una tarde redonda en el Camp Nou: 4-1 ante el Villarreal, con un Lamine Yamal desatado que se llevó el balón a casa y sostuvo el liderato azulgrana una jornada más.
Arranque: presión alta y dueño del balón
Desde el primer minuto, el equipo de Hansi Flick salió a morder arriba, con una presión intensa que encerró al Villarreal en su propio campo y convirtió la salida de balón amarilla en una odisea. Marc Bernal dio equilibrio en la medular y permitió que Fermín, Dani Olmo y el propio Lamine recibieran siempre en ventaja entre líneas.
El plan de Marcelino se sostuvo media hora, hasta que una pérdida en el medio campo fue castigada con crueldad azulgrana: Fermín filtró un pase al espacio y Lamine, mano a mano contra Luiz Júnior, definió con zurda cruzada para el 1-0. El gol desató al Camp Nou y, de paso, al propio Lamine, que pasó de ser amenaza constante a tormenta perfecta.
Lamine en modo estrella
Nueve minutos después, el estadio se puso de pie para aplaudir un gol que ya pide lugar en cualquier recopilación de la temporada. Lamine recibió pegado a la banda, se quitó de encima a dos defensores con una mezcla de amago y cambio de ritmo, y soltó un zurdazo teledirigido a la escuadra para el 2-0.
Con esa ventaja se llegó al descanso, con la sensación de que el Barça había encontrado el punto justo entre control y vértigo, y con un Lamine que no solo marcaba diferencias en el área, sino también bajando a asociarse y rompiendo por dentro como un veterano. El Villarreal, mientras tanto, apenas podía respirar, obligado a correr siempre detrás del balón.
Susto amarillo y reacción azulgrana
La segunda parte arrancó torcida para los locales: un despeje defectuoso dentro del área azulgrana dejó el balón muerto para Pape Gueye, que no perdonó en el mano a mano ante Joan García para el 2-1. El tanto encendió las alarmas en un Barça que, por unos minutos, revivió viejos fantasmas de partidos que se le habían complicado en semanas recientes.
Sin embargo, la reacción fue tan madura como contundente. Flick ajustó líneas, el equipo volvió a juntar pases y, cuando el duelo pedía calma, reapareció la electricidad de Lamine. En el 69’, el ‘10’ del Barça completó su triplete con otro zurdazo tras una jugada bien elaborada, sellando su primer hat-trick como profesional y devolviendo la tranquilidad al Camp Nou con el 3-1.
Lewandowski cierra la jornada
Con el 3-1, el Barça bajó revoluciones y empezó a dormir el partido, moviendo el balón de lado a lado y obligando al Villarreal a perseguir sombras. Marcelino lanzó cambios ofensivos en busca de un milagro tardío, pero la estructura azulgrana, sostenida por un sobrio Bernal y una zaga atenta, no volvió a conceder grietas serias.
Ya en el tiempo añadido, cuando el choque parecía condenado a no moverse más en el marcador, Robert Lewandowski apareció para apuntarse a la fiesta. El polaco atacó el área con el instinto de siempre y empujó a gol un pase de la muerte de Jules Koundé desde la derecha para el definitivo 4-1, rubricando una victoria tan sólida como simbólica.
Un líder con nuevo dueño de los focos
El pitido final confirmó algo más que tres puntos: el Barcelona se afirma en la cima de LaLiga y mantiene a raya al Real Madrid en la pelea por el título. Pero, por encima de la tabla, quedará la imagen de un Camp Nou rendido a Lamine Yamal, adolescente de dorsal ‘10’ que esta noche dejó de ser promesa para convertirse en protagonista absoluto, con un hat-trick que alimenta la sensación de que el futuro del Barça ya está aquí.