“La FECI se volvió un brazo represivo”, asegura Solórzano Foppa

El exfiscal Juan Francisco Solórzano Foppa consideró que la liquidación de la FECI es una medida “razonable” debido a que la fiscalía fue creada específicamente para trabajar junto a la CICIG. Según explicó, desde la salida de la comisión internacional en 2019, la unidad perdió la razón principal de su existencia dentro del Ministerio Público.
Foppa recordó que incluso participó en la creación inicial de la fiscalía en 2008 y aseguró que el trabajo arrancó “desde cero”. “No había ni escritorio, no había nada”, relató. Explicó que la FECI funcionaba como contraparte de los equipos extranjeros de investigación que la CICIG mantenía en Guatemala.
El exfiscal detalló que actualmente la FECI manejaba expedientes relacionados con delitos electorales, corrupción y casos administrativos, competencias que, a su criterio, correspondían a otras fiscalías ya existentes. “Pasó a ser una fiscalía normal, por decirlo así, que estaba quitando competencia a otras fiscalías”, afirmó.
La crítica al rumbo de la FECI
Durante la entrevista, Solórzano Foppa sostuvo que la fiscalía terminó alejándose del propósito original para el que fue creada. Señaló que la unidad asumió investigaciones que “honestamente tampoco debió llevar nunca”, entre ellas procesos contra periodistas y activistas sociales.
“Lo que hemos visto es que lamentablemente se volvió un brazo represivo”, expresó el exfiscal al referirse a las actuaciones recientes de la FECI. Añadió que la fiscalía ya no solo actuaba contra exoperadores de justicia, sino también contra comunicadores y dirigentes indígenas involucrados en protestas.
El abogado explicó que, en sus primeros años, la FECI sí cumplía una función estratégica porque permitía concentrar el trabajo conjunto con la CICIG. Además, indicó que la intención original era convertir esa experiencia en un “semillero” para transferir capacidades técnicas hacia otras áreas del Ministerio Público.
Finalmente, cuestionó decisiones tomadas durante la gestión de la exfiscal general Consuelo Porras. Según dijo, varias personas capacitadas directamente por la CICIG fueron removidas de sus cargos. “Se encargó de despedir a toda la gente que había estado directamente con la CICIG y que traía capacidades instaladas muy buenas”, aseguró.