Juicio por muerte de Maradona pone bajo la lupa a tres acusados clave

Tras dos meses del inicio del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, el tribunal ha escuchado ya a más de 20 testigos que apuntaron sobre todo contra la psiquiatra del astro, su médico de cabecera y la coordinadora de cuidados domiciliarios, mientras que los otros cuatro acusados han quedado hasta ahora mayoritariamente fuera del foco.
El juicio que tiene a siete profesionales de la salud en el banquillo, acusados de homicidio simple con dolo eventual, comenzó ó el pasado 14 de abril tras la anulación de un primer proceso en mayo de 2025 por la actuación de una de las juezas.
En el nuevo proceso, que se desarrolla en los tribunales de San Isidro, se repasaron hasta ahora los antecedentes clínicos del ‘Diez’ y los detalles de su muerte, con especial énfasis en el tratamiento domiciliario que recibió del 11 al 25 de noviembre de 2020, día de su fallecimiento.
Estos son los acusados que quedaron bajo la lupa tras los primeros dos meses del juicio.
Leopoldo Luque, el médico de ‘Dios’
Era el médico de cabecera del astro, según quedó probado.
Maradona, un paciente cardíaco crónico, dejó de tomar un medicamento para la hipertensión poco antes de su muerte y no tuvo seguimiento cardiológico adecuado, según explicaron distintos testigos, que señalaron a Luque como responsable.
Tras una cirugía en la cabeza de Maradona cuya necesidad y urgencia fue puesta en duda por algunos especialistas, Luque «convenció» a la familia de continuar su tratamiento en una vivienda en las afueras de Buenos Aires.
El ‘Diez’ murió en esa vivienda dos semanas después de su llegada. Según la autopsia, falleció a causa de un edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada.
Tanto las hijas de Maradona como otros allegados apuntaron directamente contra Luque por haber ignorado sus advertencias por el visible deterioro de la salud del paciente, a quien veían «muy hinchado».
Agustina Cosachov, la psiquiatra
Junto a Luque, Cosachov lideraba el equipo médico a cargo de la salud de Maradona. En el acta de alta de la clínica en la que fue intervenido, ambos aparecen como «médicos tratantes».
Según se demostró, la psiquiatra fue la encargada de coordinar el tratamiento que el ídolo recibiría en el domicilio al que fue trasladado.
Al firmar junto a Luque la salida de Maradona de la clínica, Cosachov aceptó por parte de Swiss Medical, la empresa a cargo del tratamiento domiciliario del futbolista, menos servicios de los que había solicitado inicialmente, algo que en una audiencia reciente atribuyó a haber firmado el documento sin leerlo.
Una vez en la casa -describieron algunos testigos- ignoró las sugerencias del jefe de enfermeros de sumar, «de manera preventiva», equipamiento de emergencia y de hacer ingresar una ambulancia de manera encubierta, días antes de la muerte.
Nancy Forlini, la acusada de Swiss Medical
La coordinadora del área de cuidados domiciliarios de Swiss Medical es la única imputada de la empresa de medicina privada, la que ignoró o perdió la solicitud de Cosachov con requisitos específicos para el tratamiento domiciliario de Maradona.
Forlini, quien era el nexo entre los médicos encargados del tratamiento y la empresa, prohibió al equipo de enfermería contactar a los médicos del astro. «Sería una lástima que te fueras del equipo si volvés a contactarlos», le dijo Forlini al jefe de enfermeros, según se reveló el último jueves en un audio.
Además, se demostró que Forlini tomó conocimiento de que Maradona tenía taquicardia la noche anterior a su muerte, a través de un grupo de Whatsapp en el que no estaban los médicos del futbolista, y no hizo nada al respecto.
Una de las enfermeras dijo que mintió en los informes de enfermería a pedido de Forlini, mientras que el jefe de enfermeros declaró que presenció una conversación «muy intensa» entre ambas antes de completar aquellos registros.
Mariano Perroni, el jefe de enfermeros
Tenía a cargo a los dos enfermeros imputados en este juicio y se le juzga por su supuesta participación en la alteración de los informes de enfermería.
Los fiscales reprodujeron audios en los que Perroni habla con Forlini de «llenar la hoja de nuevo» y afirma que la estaban «arreglando», aunque el imputado respondió que se trató de un error en un horario.
Fue el único imputado que aceptó responder preguntas de la Fiscalía y aportó chats a la causa. Se probó que hizo sugerencias para mejorar la atención del astro.
Sabía, no obstante, que Maradona no dejaba que una de las enfermeras le tomara los signos vitales y no intervino.
El resto de los imputados
Carlos Díaz, psicólogo especialista en adicciones, fue acusado de impedir que las hijas visitaran al astro en sus últimos días, pero no queda claro cuál fue la incidencia de sus decisiones en la muerte de Maradona. Cumplió su rol en el equipo: evitar que el ‘Diez’ consumiera alcohol u otras drogas.
El enfermero Ricardo Almirón y el médico clínico Pedro Di Spagna, contratado por Swiss Medical en calidad de interconsultor, apenas han sido foco del debate hasta el momento y no registran acusaciones fundamentadas en su contra. La enfermera Madrid, imputada en la causa, será juzgada en un proceso paralelo.
