José Chic: Q75 mil no alcanzan para canchas de calidad

El modelo de gestión de infraestructura deportiva escolar a través de las Organizaciones de Padres de Familia (OPF) enfrenta duras críticas por sus limitaciones técnicas y financieras.
El diputado José Chic advirtió este martes que el presupuesto actual asignado para el remozamiento de espacios deportivos es insuficiente, lo que compromete la efectividad de la inversión pública y deja a los estudiantes con instalaciones deficientes.
Limitaciones técnicas del modelo OPF
Para el parlamentario, el monto de Q75,000 destinado a la reparación de canchas escolares no permite cubrir los costos reales de materiales y mano de obra especializados.
El diputado José Chic argumentó que para lograr una instalación integral se requieren trabajos de marcaje, perfilado y una fundición de alta calidad, procesos de ingeniería que superan por mucho el techo presupuestario permitido por la normativa vigente.
Inversión pública en riesgo
La principal preocupación radica en que el dinero invertido se traduce en reparaciones superficiales que se deterioran rápidamente ante el uso constante y el clima.
Según la fiscalización de la Comisión de Deportes, al no poder realizarse una fundición técnica adecuada, las canchas presentan grietas o desniveles en poco tiempo, lo que obliga a reinvertir recursos de forma ineficiente sin resolver los problemas estructurales de fondo en las escuelas públicas.
#LaRedInforma | Crisis en educación física en Guatemala:
• 36 mil escuelas en el país
• Solo 6 mil tienen maestro de educación física
Diputados advierten abandono deportivo en 83% de centros educativos públicos. pic.twitter.com/hobhTfprdl— La Red (@Lared1061) March 17, 2026
Lo que necesitas saber:
¿Por qué se usa a las OPF para estas reparaciones?
El sistema de Organizaciones de Padres de Familia busca agilizar la ejecución de fondos de mantenimiento, evitando la burocracia de las licitaciones mayores. Sin embargo, el diputado José Chic señala que, aunque el modelo es rápido, el monto asignado está desfasado respecto a los precios actuales de la construcción, lo que impide contratar empresas que realicen trabajos de ingeniería duraderos.
¿Qué trabajos quedan fuera por falta de presupuesto?
Con Q75,000 es casi imposible realizar un perfilado de terreno correcto o una fundición con el espesor necesario para resistir el peso y el impacto deportivo.
Generalmente, los fondos solo alcanzan para una capa delgada de concreto o pintura, omitiendo el refuerzo estructural y el sistema de drenaje, elementos vitales para que una cancha no se convierta en un riesgo de lesiones para los niños.
¿Cuál es la propuesta para mejorar estas obras?
La fiscalización sugiere que el Ministerio de Educación (Mineduc) debe revisar los techos de gasto o crear convenios técnicos que permitan una supervisión de ingeniería profesional.
La meta es pasar de «remozamientos cosméticos» a proyectos integrales que aseguren que cada quetzal invertido en el deporte escolar dure al menos una década y no solo un ciclo escolar.