Gobierno paraguayo interviene en polémica de Mbappé

El Poder Ejecutivo de la República de Paraguay emitió un severo comunicado oficial para rechazar y condenar de forma tajante las declaraciones de carácter racista publicadas por la senadora opositora Celeste Amarilla.
Los insultos de la parlamentaria, dirigidos al capitán francés Kylian Mbappé tras la eliminación de la selección paraguaya en los octavos de final de la Copa del Mundo, desataron un escándalo internacional que escaló rápidamente a los despachos gubernamentales.
A través de sus canales oficiales de difusión, el Gobierno paraguayo calificó las expresiones de la legisladora del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) como «contrarias a los valores y principios que inspiran la convivencia pacífica».
Asimismo, el documento técnico enfatizó de manera contundente que el Estado promueve de forma irrestricta «el respeto por la dignidad humana», un eje central que se vio vulnerado por las publicaciones en redes sociales de la congresista.
Un rechazo total en el ámbito diplomático
Las autoridades nacionales quisieron marcar una distancia definitiva con la funcionaria. En el texto oficial, el Palacio de López aclaró tres puntos fundamentales:
- Desvinculación absoluta: Afirmaron que las palabras de la senadora Amarilla «no representan de ninguna manera el sentir, los valores ni la postura del gobierno ni del pueblo paraguayo».
- Impacto exterior: Reconocieron la necesidad de frenar una crisis de reputación internacional que ya afectaba la imagen del país en la prensa europea.
- Respeto al deporte: Lamentaron que el incidente empañara el ambiente futbolístico tras el cierre de la participación de la Albirroja.
»El mundo entero ya ha olvidado el recorrido y el esfuerzo histórico que sus jugadores lograron durante esta Copa del Mundo, dejando paso a una dama incompetente que ofrece la peor imagen posible de su país», expresó Kylian Mbappé, capitán de la selección de Francia, notablemente afectado por los comentarios.
Con esta enérgica reacción, el Ejecutivo paraguayo busca neutralizar las críticas externas y limpiar la imagen del país sudamericano, la cual se vio severamente afectada tras la masiva difusión del incidente en redes sociales.
El pronunciamiento del gobierno paraguayo se dio a conocer pocas horas después de que el propio delantero utilizara sus cuentas oficiales para responder a la política, calificándola como una «mujer despreciable e indigna de su cargo».
