Falta de plantas de tratamiento agrava la contaminación en los ríos de la capital

Las aguas residuales de la Ciudad de Guatemala continúan fluyendo sin ningún tipo de saneamiento previo hacia los ríos Las Vacas y Villalobos, consolidando una crisis ambiental que por décadas ha afectado a las principales cuencas del país.
Autoridades del sector hídrico y ambiental señalan que esta problemática histórica responde directamente a la severa carencia de infraestructura adecuada para el tratamiento de desechos líquidos en el área metropolitana.
La descarga directa a través de la red de drenajes municipales ha convertido a estos afluentes en los principales colectores de contaminación de la capital, impactando severamente el ecosistema y la salud de las poblaciones vertiente abajo.
El deterioro del río Las Vacas resulta especialmente crítico, al ser uno de los mayores tributarios que arrastran desechos hacia la cuenca del río Motagua.
Como medida estratégica para mitigar el impacto ambiental en el sector norte capitalino y frenar el flujo de contaminantes, las autoridades evalúan la gestión de un megaproyecto de planta de tratamiento de aguas residuales. Sin embargo, para concretar la iniciativa y asegurar los fondos necesarios, el proyecto requiere de la aprobación y el aval del Congreso de la República.