Escándalo en Brasil: presidente de CBF habría usado fondos con su amante

Mientras el balón rueda en las canchas norteamericanas, un terremoto extradeportivo sacude los cimientos del fútbol de Brasil. Samir Xaud, presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), ha quedado envuelto en una severa polémica tras ser acusado públicamente de uso indebido de recursos financieros del organismo para costear los viajes y la estadía de una empresaria con la que mantendría una relación sentimental.
La investigación, destapada inicialmente por el medio brasileño Portal Léo Dias y de la cual se han hecho eco cabeceras internacionales, expone pruebas documentales y fotográficas que comprometen directamente la gestión administrativa del alto dirigente en los días previos a la gran cita mundialista.
El rastro de los gastos en Nueva York
De acuerdo con los reportes de prensa y las facturas vinculadas al caso, la empresaria fitness Camila Cristina Andrade se alojó entre el 2 y el 10 de junio en el exclusivo hotel Hyatt Regency Grand Central de Nueva York. Los cargos de dicha habitación, que ascendieron a una suma superior a los $12,000 dólares, quedaron registrados a nombre de la entidad futbolística brasileña.
A la par del gasto hotelero, la investigación sumó registros gráficos del miércoles 3 de junio, fecha en la que Xaud y Andrade fueron vistos cenando juntos en el prestigioso restaurante Harry Cipriani, ubicado en la zona de Manhattan. Al término del encuentro, ambos se retiraron del establecimiento a bordo de un vehículo de alquiler que también había sido facturado bajo las cuentas institucionales de la CBF.

Logística bajo sospecha
Los detalles revelan además una calculada línea de tiempo para intentar esquivar las sospechas familiares. Andrade abandonó la ciudad de Nueva York el 10 de junio. Exactamente un día después, el 11 de junio, Samir Xaud se reunió en la Ciudad de México con su esposa Natalia —con quien lleva 20 años de matrimonio— para tomar sus lugares oficiales en la ceremonia inaugural de la Copa del Mundo.
Ante la divulgación de las imágenes y el escándalo corporativo, la Confederación Brasileña de Fútbol emitió un breve descargo institucional intentando apagar el fuego. La entidad remarcó que “los gastos personales de los directivos corren por cuenta de ellos mismos” y enfatizó que la actual administración se rige bajo pilares de «transparencia, responsabilidad administrativa y compromiso con la integridad». Pese al comunicado oficial, la presión de la afición y los cuestionamientos éticos continúan escalando en los medios locales.

(Foto principal: @todonoticias).
