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“El pueblo ya no aguanta”: Crece reclamo ciudadano por falta de respuestas ante crisis

25 de marzo de 2026
“El pueblo ya no aguanta”: Crece reclamo ciudadano por falta de respuestas ante crisis
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La falta de acuerdos en el Congreso de la República para atender el alza en los combustibles y la situación económica generó una ola de críticas entre oyentes de La Red 106.1, quienes expresaron frustración, indignación y desconfianza hacia las autoridades. En distintas llamadas, ciudadanos coincidieron en señalar el impacto directo en su economía y la falta de acciones concretas por parte del Gobierno y los diputados.

Carlos fue uno de los primeros en manifestar su malestar, cuestionando el desempeño de las autoridades frente a la realidad que vive la población. “Estoy decepcionado del país”, afirmó, al tiempo que criticó que funcionarios “no trabajan lo suficiente pese a sus altos salarios”. También señaló las dificultades diarias, como el tráfico, el mal estado de las carreteras y el alto costo del combustible. Aunque reconoció que el presidente es “muy buen diplomático”, sostuvo que “no tiene pantalones” para gobernar. Además, lamentó que la inseguridad y el costo de vida impidan incluso disfrutar actividades como la Semana Santa.

Por su parte, Jorge Gramajo, quien se identificó como taxista, explicó el impacto directo del alza de combustibles en su trabajo. “Nosotros trabajamos de lunes a domingo”, reclamó, al señalar que sus costos han aumentado significativamente. También advirtió sobre un creciente descontento social: “Este monstruo dormido llamado pueblo se va a levantar”. Gramajo propuso descentralizar el país y criticó la proliferación de edificios como factor que agrava el tráfico en la capital.

Ronald Borrayo cuestionó la capacidad del Gobierno para ejecutar el presupuesto, pese a los altos salarios de los funcionarios. “Es increíble que no puedan tomar decisiones ante una emergencia”, expresó. A su criterio, el problema podría resolverse mediante una readecuación presupuestaria, similar a como opera la iniciativa privada.

En tanto, José Manuel criticó lo que considera falta de soluciones reales por parte del Ejecutivo. Señaló que “argumentan cualquier excusa” y cuestionó medidas como sancionar gasolineras, al considerar que “no benefician en nada” al consumidor. Además, pidió acciones concretas para reducir el precio del combustible y cuestionó por qué algunas estaciones venden más barato que otras. También reprochó que los diputados actúan con rapidez cuando se trata de beneficios propios, pero no para atender las necesidades de la población.

Fredy Orellana expresó indignación por la falta de seriedad de los diputados ante la crisis. Criticó que prioricen vacaciones en lugar de resolver problemas urgentes y afirmó que en el país “cuando las cosas se quieren hacer, se pueden hacer”, pero no existe voluntad política. También denunció corrupción en distintas instituciones y admitió sentir “envidia” de países como El Salvador por sus condiciones económicas.

Cristian Chávez señaló directamente a sectores políticos por el fracaso en la aprobación del subsidio. “Le dieron la espalda al pueblo de Guatemala”, afirmó, al acusar a una bancada de romper el quórum. También criticó que el impuesto a los combustibles no se utilice para mejorar carreteras y propuso eliminarlo para aliviar la carga económica de los ciudadanos.

Finalmente, José Alfredo Barrios calificó la situación como “muy complicada” y expresó vergüenza por el actuar de las autoridades. Criticó que los diputados solo trabajen cuando es en beneficio propio y exigió que sesionen incluso en Semana Santa. Además, advirtió sobre un posible estallido social: “Va a haber una hecatombe total”, dijo. También señaló el aumento en el costo de vida y propuso la creación de un fondo estatal para estabilizar los precios del combustible.

Las voces reflejan un sentimiento común de frustración y urgencia entre la población, que demanda respuestas inmediatas ante el impacto del alza de combustibles y la falta de consensos políticos. Mientras tanto, la presión social continúa creciendo en medio de una crisis que afecta directamente el bolsillo de los guatemaltecos.