El iPhone 18 Pro estrena mejoras fotográficas y rediseño frente al sobrecalentamiento

Apple lanza este viernes sus nuevos terminales de gama alta, el iPhone 18 Pro y el iPhone 18 Pro Max, una evolución que, a simple vista, mantiene una línea continuista idéntica a su predecesor, pero que revoluciona su arquitectura interna y sus capacidades ópticas para responder a las exigencias térmicas de la inteligencia artificial.
En el exterior, el diseño apenas cambia respecto a la generación previa, salvo por una reducida isla dinámica y el estreno de una paleta cromática compuesta por los acabados negro, plateado, azul glaciar y burdeos.
Sin embargo, bajo el chasis se esconde una profunda reestructuración: Apple ha implementado una cámara de vapor rediseñada con el triple de superficie que entra en contacto directo con el nuevo chip A20 Pro.
Esta reforma interna persigue atajar el calentamiento del dispositivo, un desafío cada vez más crítico para los fabricantes debido a que las funciones avanzadas de IA en el terminal disparan el consumo de energía y elevan la temperatura de los componentes.
No obstante, según pudo comprobar EFE, el teléfono continúa recalentándose cuando se le somete a su máxima capacidad de procesamiento durante más de una hora.
Una cámara con apertura
En el apartado fotográfico, la principal novedad técnica de la cámara principal de 48 megapíxeles radica en un sistema de apertura física variable. Mediante seis delgadas láminas controladas por un rotor microscópico, el objetivo permite alternar entre aperturas que van desde f/1.48 hasta f/4.
Esta tecnología se complementa con la incorporación, por primera vez en la aplicación nativa, de controles manuales profesionales de exposición, entre los que destaca el ajuste manual de la velocidad de obturación.
Esta función de obturador permite realizar capturas de un segundo de exposición real con un solo fotograma o ajustar exposiciones de hasta 30 segundos, para, por ejemplo, astrofotografía.
Pese a lo impresionante que resulta integrar una ingeniería de este calibre en un dispositivo de bolsillo, se trata de herramientas dirigidas a un nicho creativo y profesional; para la gran mayoría de los usuarios, que recurren al modo automático de apuntar y disparar, la experiencia diaria y el resultado final apenas sufrirán variaciones perceptibles.
Negativo digital
Por otro lado, Apple ha dado un paso al frente contra los ‘deepfakes’ y la desinformación con ‘Apple Reference Image’. La tecnología aprovecha un nuevo sensor que firma criptográficamente cada píxel en el instante mismo de la captura analógica.
Dichos datos se procesan de forma segura a través de Private Cloud Compute para crear una imagen de referencia inalterable, el equivalente a un «negativo digital», con la que se puede certificar ante terceros y medios que la fotografía no ha sido manipulada ni generada mediante inteligencia artificial.
El iPhone 18 Pro llega al mercado estadounidense con un precio de salida de 1.199 dólares en su configuración base de 256 GB, lo que supone un incremento de 100 dólares respecto al modelo del año anterior, alcanzando los 2.399 dólares en la versión de máxima capacidad de 2 TB. Por su parte, el iPhone 18 Pro Max parte de los 1.299 dólares para los 256 GB y asciende hasta los 2.499 dólares en su opción de mayor almacenamiento.