El adiós fugaz de Arbeloa en el Real Madrid

Álvaro Arbeloa cerró frente al Athletic Club su etapa en el banquillo del primer equipo del Real Madrid. Fugaz, menos de cinco meses, tras un largo recorrido en categorías inferiores del club, en La Fábrica. A ella recurrió y dio oportunidades ante la necesidad de una temporada sin títulos, que acaba con su adiós prematuro tras renunciar a ser él mismo.
“¿Mi futuro? He estado cuatro meses sin pensar en mí y pensando en el Real Madrid. Y a partir del lunes pensaré en lo que es lo mejor para mí. Me veo hace un año entrenando en la cantera y ahora donde estoy, dando el salto, y he mejorado muchísimo. Me veo preparado para nuevos retos”, aseguró en la víspera del encuentro.
Confirmó su adiós no sólo al banquillo del primer equipo, también al Real Madrid. A su “casa”. Tras meses convulsos, desde que en enero asumiera el cargo después de media temporada en el RM Castilla, en posiciones de clasificarse a las eliminatorias por el ascenso, en relevo de Xabi Alonso.
Llegó Arbeloa y su primer partido fue una eliminación en Copa del Rey ante el Albacete, rival de Segunda División. Tropiezo que hacía perder las opciones de levantar un título, como más tarde ocurriría en Liga, pasando de estar a cuatro puntos del liderato en enero a finalizar la competición a ocho, tras decir adiós a 14 en el clásico, y en una Liga de Campeones en las que se impuso en eliminatorias a José Mourinho -su sucesor, en caso de que Florentino Pérez se mantenga como presidente del club- y Pep Guardiola.
Dos entrenadores históricos por el camino para un técnico novato en la élite que llenaron de fuerza a un proyecto que, sin embargo, en el día a día, se hundía.
Las tensiones internas, que se hicieron públicas, han marcado su último mes. La agresión del alemán Antonio Rüdiger a Álvaro Carreras; la pelea, en dos días consecutivos, del francés Aurelien Tchouaméni y el uruguayo Fede Valverde que acabó con este sufriendo un traumatismo craneoencefálico producto de una caída en plena discusión en el vestuario; enfrentamientos con Dani Carvajal, primer capitán, Raúl Asencio y con un Dani Ceballos que acabó la temporada apartado… y un Kylian Mbappé cuya vida extradeportiva pasó a un primer plano.
Conflictos con los que tuvo que lidiar un Arbeloa que asegura todo hubiera “sido diferente” si él hubiera empezado la temporada. Pero no fue así y su futuro está lejos de un Real Madrid en el que se formó como entrenador, empezando en el Infantil A en 2020.
Dice adiós sin títulos y sin colchón tras caer en cuartos de final de la ‘Champions’ ante el Bayern de Múnich. Arbeloa pudo con Mourinho y Guardiola pero no con el equipo de Vincent Kompany, con un global de 6-4 en contra en la eliminatoria pero con la prórroga en Alemania en su mano hasta la expulsión del francés Eduardo Camavinga.
El minuto 86, en el que fue expulsado por doble amarilla; la segunda, tras demorar el saque de una falta. Actuación arbitral criticada por el club y por el propio Arbeloa, confiantes en que, de no haber sido expulsado su futbolista, podrían haber pasado una eliminatoria que ya en los minutos 89 y 94 Luis Díaz y Michael Olise, respectivamente, se encargaron de sentenciar.
Tras esto, la Liga perdida con derrota en el clásico ante el FC Barcelona fue la confirmación de un proyecto acabado.
El de un Arbeloa que deja el Real Madrid tras 28 partidos en los que logró 18 victorias, dos empates y ocho derrotas.
Encuentros en los que dio protagonismo a la cantera, como prometió el día de su presentación. Thiago Pitarch se convirtió en un habitual del primer equipo, mientras que Manuel Ángel tuvo minutos en cuatro partidos de Liga y en dos de Liga de Campeones.
Además, David Jiménez fue titular en Mestalla; Jorge Cestero alcanzó importancia en el primer tramo de Arbeloa que se fue diluyendo; César Palacios participó en seis partidos; Daniel Mesonero disputó siete minutos en ‘Champions’ y Álvaro Leiva cuatro en Liga.
Jugadores que llevaron también a Arbeloa hasta el banquillo de un primer equipo del que se despidió el sábado, aunque espera, sea un “hasta luego”