Desfase cósmico: Guatemala se prepara para presenciar la “Luna Azul” de mayo

El satélite natural alcanzará su máxima iluminación durante la madrugada del domingo 31 de mayo. Expertos aclaran que el término responde a un desfase matemático en el calendario y no a un cambio de color.
El firmamento guabetalteco se convertirá en el escenario de uno de los eventos astronómicos más curiosos del año. A finales de este mes de mayo de 2026, el país podrá presenciar una «Luna Azul», un fenómeno que, a pesar de su místico nombre, destaca más por su rareza matemática que por una transformación visual en el satélite de la Tierra.
Contrario a lo que la creencia popular sugiere, la Luna no se teñirá de tonalidades celestes. Fuentes científicas como la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) y la plataforma astronómica especializada Starwalk confirman que el término se utiliza para designar un desajuste cronológico entre nuestro calendario y los ciclos de la naturaleza.
¿A qué hora y cuándo se verá en Guatemala?
Los entusiastas de la astronomía y el público en general deberán agendar las primeras horas del domingo 31 de mayo de 2026. Aunque el satélite lucirá imponente desde los días previos, el punto máximo de iluminación se registrará exactamente a las 2:45 horas de la madrugada (hora local de Guatemala), equivalente a las 08:45 GMT.
Al ocurrir en horas de la madrugada, los expertos sugieren buscar espacios con poca contaminación lumínica y cielos despejados para disfrutar a plenitud de su resplandor, siempre que las condiciones climáticas de la época lo permitan.
La explicación científica detrás del fenómeno
De acuerdo con el ingeniero Edgar Castro, director del Instituto de Astronomía de la Universidad Galileo, este acontecimiento ocurre cuando se registran dos lunas llenas dentro de un mismo mes calendario. «No es que la luna se ponga de color azul. Solo es el mes que marca dos lunas llenas dentro de su mismo calendario», precisó el especialista.
El origen de esta anomalía radica en la diferencia de tiempo entre el calendario gregoriano y el ciclo sinódico de la Luna. Mientras que la mayoría de nuestros meses duran 30 o 31 días, la Luna tarda exactamente 29.53 días en completar su ciclo de una fase llena a la siguiente. Este desajuste provoca que, cada dos o tres años, un mes que inicie en sus primeros dos días con luna llena —como ocurrió el pasado 1 de mayo a las 11:24 horas— tenga el margen suficiente para albergar un segundo plenilunio antes de terminar.
A nivel internacional, esta rareza dio vida a la famosa frase en inglés «Once in a Blue Moon» para referirse a sucesos sumamente aislados. En el argot guatemalteco, según bromeó el ingeniero Castro, el equivalente perfecto para describir algo tan poco común sería la expresión popular «cuando San José bajó el dedo».
Tipos de «Luna Azul»
Los registros de Starwalk catalogan este fenómeno en dos variantes:
- Luna Azul de calendario: La que ocurrirá este 31 de mayo, caracterizada por ser la segunda luna llena en un único mes. La siguiente bajo esta condición no ocurrirá sino hasta el 31 de diciembre de 2028.
- Luna Azul estacional: Se presenta cuando una sola estación del año (primavera, verano, otoño o invierno) experimenta cuatro lunas llenas en lugar de las tres habituales; en este caso, la tercera de ellas adopta el nombre de azul.
La NASA recuerda que existen otros nombres coloquiales para describir las variaciones visuales de nuestro satélite provocadas por la perspectiva terrestre, los eclipses o las órbitas, tales como la «Luna de Sangre» (durante eclipses totales) o la «Superluna» (cuando está en su punto más cercano a la Tierra). Sin embargo, para esta última noche de mayo, la Luna mantendrá su característico color grisáceo y brillante, recordándonos la sutil diferencia entre el tiempo de los humanos y el ritmo del cosmos.