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Internacionales

De aliados estratégicos a enemigos acérrimos: El origen del conflicto histórico entre Irán y EE. UU.

2 de marzo de 2026
EEUU vs Irán
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Lo que hoy vemos como una confrontación de décadas marcada por sanciones, retórica incendiaria y operaciones militares —incluyendo los recientes bombardeos conjuntos de EE. UU. e Israel en febrero de 2026— no siempre fue la norma. Hubo un tiempo en que Irán era el «gendarme» de los intereses estadounidenses en el Golfo Pérsico. Sin embargo, una serie de intervenciones y revoluciones transformaron una alianza de conveniencia en una de las enemistades más profundas de la geopolítica moderna.

1953: El pecado original y la Operación Ajax

​Para muchos historiadores y para el propio pueblo iraní, la semilla del resentimiento se plantó en 1953. En aquel entonces, Irán tenía un primer ministro democráticamente electo, Mohammad Mossadegh, cuya gran falta ante Occidente fue nacionalizar la industria petrolera, hasta entonces controlada por los británicos.

​Ante el temor de que Irán se inclinara hacia la órbita soviética, la CIA y el servicio de inteligencia británico ejecutaron la Operación Ajax. Mediante sobornos y agitación callejera, derrocaron a Mossadegh y consolidaron el poder absoluto del Shah Mohammad Reza Pahlavi. Fue la primera vez que EE. UU. derrocó a un gobierno extranjero en tiempos de paz, un evento que Irán nunca olvidó.

1979: El punto de no retorno

​Durante 25 años, el Shah fue el aliado clave de Washington, modernizando el país a la fuerza mientras su policía secreta, la SAVAK, reprimía cualquier disidencia. El descontento estalló en 1979 con la Revolución Islámica.

  • El regreso de Jomeini: El ayatolá Ruhollah Jomeini tomó las riendas del país, instaurando una teocracia que definía a Estados Unidos como el «Gran Satán».
  • La crisis de los rehenes: El golpe de gracia a la diplomacia ocurrió el 4 de noviembre de 1979, cuando estudiantes revolucionarios asaltaron la embajada de EE. UU. en Teherán y tomaron a 52 rehenes durante 444 días. Este evento traumatizó a la opinión pública estadounidense y provocó la ruptura total de relaciones que persiste hasta hoy.

Una guerra de sombras y el fantasma nuclear

​Tras la revolución, el conflicto mutó. Durante la década de los 80, EE. UU. apoyó indirectamente a Irak en su guerra contra Irán. En 1988, la tensión llegó al límite cuando un buque estadounidense derribó por error un avión civil iraní (el vuelo 655 de Iran Air), matando a 290 personas.

​En el siglo XXI, el foco se trasladó al programa nuclear. A pesar del acuerdo histórico de 2015 (JCPOA) que buscaba frenar las ambiciones atómicas de Teherán a cambio de alivio económico, la retirada unilateral de EE. UU. en 2018 bajo la administración Trump devolvió a ambos países a una política de «máxima presión».

El escenario actual: 2026 y la escalada militar

​Hoy, el conflicto ha superado las fronteras diplomáticas. Los recientes ataques preventivos de la Operación Martillo de Medianoche contra instalaciones nucleares en Teherán y los bombardeos mutuos de los últimos meses muestran que la herida abierta en 1953 y 1979 no solo no ha cerrado, sino que está más activa que nunca.

​»Llevamos más de 70 años en este ciclo de desconfianza», señalan analistas internacionales. Lo que comenzó como una disputa por el control del petróleo se ha convertido en una lucha existencial por la hegemonía regional y la supervivencia ideológica.