CIEN: «Subsidiar el combustible no es la respuesta correcta»

El Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN) fijó una postura técnica contundente este jueves frente a la creciente presión política para aprobar un subsidio a los combustibles en Guatemala. A través de un comunicado oficial, el tanque de pensamiento sostuvo que este tipo de intervenciones son «ineficientes y regresivas», instando a las autoridades a priorizar la prudencia fiscal sobre las soluciones rápidas de corto plazo.
Una medida que beneficia al que más tiene
Para el CIEN, el subsidio general al galón de combustible distribuye el beneficio según el nivel de consumo. Esto significa que los sectores con mayor capacidad económica, que poseen más vehículos o de mayor cilindraje, terminan absorbiendo la mayor parte del recurso público. Por el contrario, los hogares verdaderamente vulnerables reciben una fracción mínima del apoyo, lo que convierte a la medida en una herramienta de baja precisión técnica.
«Un subsidio general es una medida que diluye el gasto público», advierte el comunicado. El centro señala que, aunque estas decisiones son «políticamente atractivas» por su efecto inmediato en la percepción ciudadana, sacrifican recursos vitales que podrían destinarse a necesidades sociales más urgentes y con mejores criterios de focalización.
Condiciones en caso de una aprobación «inevitable»
Aunque la recomendación principal del CIEN es no aprobar el subsidio, el centro de investigaciones establece una hoja de ruta técnica en caso de que el Ejecutivo y el Congreso decidan avanzar con la medida. Para que un alivio de este tipo sea responsable, debería cumplir con los siguientes requisitos:
Temporalidad estricta: Con fechas claras de inicio y finalización.
Costo fiscal explícito: Transparencia total sobre cuántos millones se dejarán de percibir o se gastarán.
Reglas claras de salida: Mecanismos para retirar el subsidio sin generar crisis adicionales.
Focalización robusta: Dirigir el apoyo específicamente a los sectores que más lo necesitan.
Readecuación presupuestaria: El dinero debe salir de ahorros o recortes en otros rubros ya aprobados, sin aumentar el techo del presupuesto ni generar nueva deuda.
Lo que necesitas saber:
¿Qué significa que un subsidio sea «regresivo»?
En economía, algo es regresivo cuando beneficia más a quienes tienen más ingresos. En el caso del combustible, quien tiene tres vehículos de lujo recibe tres veces más subsidio del Estado que una familia que solo tiene una motocicleta o que utiliza el transporte público. El CIEN argumenta que el Estado termina «regalando» dinero a personas que no tienen una necesidad prioritaria, desperdiciando el dinero de los impuestos.
¿Por qué el CIEN exige una «readecuación» y no una «ampliación»?
Una ampliación presupuestaria suele significar que el Gobierno pide prestado dinero (deuda pública) para pagar el subsidio, lo que genera intereses que pagarán los guatemaltecos en el futuro. Una readecuación obliga al Gobierno a decir: «Para pagar el subsidio de gasolina, le quitaremos Q100 millones a la publicidad oficial o a viáticos». Según el CIEN, esto fuerza un debate honesto sobre qué gastos son menos importantes que el alivio al combustible.
¿Cuál sería una alternativa «focalizada» según los expertos?
En lugar de bajarle Q5 a todos los galones, una medida focalizada podría ser un bono directo al transporte público de pasajeros o al transporte de carga de alimentos de la canasta básica. De esta forma, el precio del pasaje y de la comida se mantiene estable, protegiendo a los más pobres sin subsidiar el combustible de quienes utilizan vehículos para fines recreativos o personales de alto costo.
