ASIES llama a magistrada Rivera a reflexionar sobre su actuación en expediente vinculado a su nombramiento

ASIES pidió a la magistrada Julia Rivera reflexionar sobre su participación en una resolución del 25 de mayo, vinculada al proceso que la llevó a la CC.
La Asociación de Investigación y Estudios Sociales (ASIES) dirigió el 5 de junio de 2026 una carta abierta a la magistrada Julia Marisol Rivera Aguilar de la Corte de Constitucionalidad (CC), en la que expresa preocupación institucional y ética por su participación en la resolución del expediente 1497-2026, emitida el 25 de mayo de 2026.
Según la carta, dicha resolución se limitó al conocimiento de una solicitud de amparo provisional y no resolvió el fondo del caso. Sin embargo, ASIES señala que el asunto guardaba una relación estrecha con el procedimiento mediante el cual Rivera Aguilar fue designada magistrada de ese tribunal, conforme al artículo 269 constitucional.
La organización no cuestiona la corrección jurídica ni la validez de la resolución adoptada. Su planteamiento, precisó, es de naturaleza institucional: la confianza pública en los tribunales constitucionales descansa no solo en la calidad técnica de sus decisiones, sino en la certeza de que estas se adoptan bajo condiciones que garanticen independencia e imparcialidad.
Inhibición voluntaria, una opción legal
ASIES citó el artículo 170 de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad, que faculta a los magistrados a inhibirse de conocer un asunto cuando, a su juicio, exista interés directo o indirecto o cuando de cualquier otra forma pueda verse comprometida su imparcialidad.
Con base en esa disposición, la asociación estimó que las circunstancias del caso justificaban una reflexión particularmente cuidadosa sobre la conveniencia de participar en la decisión, dado que la relación entre el asunto y el proceso de designación de la magistrada podía suscitar interrogantes razonables en la opinión pública.
ASIES agregó que las actuaciones de quienes integran la CC constituyen una referencia para jueces, abogados, estudiantes y futuras generaciones de servidores públicos, y que la autoridad de las instituciones se construye también a través del ejemplo de quienes las representan. La carta concluye invitando a la magistrada a revisar decisiones que, a juicio de la organización, no responden a las expectativas ciudadanas.