Ancelotti y sus decisiones cuestionadas

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Carlo Ancelotti asumió públicamente toda la responsabilidad de la derrota en el derbi donde quedó claro que fue superado en el duelo táctico por Diego Simeone.

Como en cada derrota del Real Madrid, más aún si es uno de los duelos señalados de la temporada como el derbi madrileño ante el Atlético de Madrid, el partido da paso a la búsqueda de culpables.

«Fue un ataque de entrenador», se comenta en la resaca del derbi dentro de la casa blanca. Recordó a un paseo del Barcelona de Xavi Hernández en su estreno en un clásico en el Santiago Bernabéu (0-4), en el que ante la ausencia de Karim Benzema, Ancelotti inventó la figura de Luka Modric como ‘falso 9’, demarcación en la que no había jugado nunca en su larga carrera.

El experimento duró 45 minutos y el Real Madrid ya perdía por dos goles. En el Cívitas Metropolitano, los retoques tácticos con los que Ancelotti quiso sorprender a Simeone también fueron modificados en la caseta en el tiempo de descanso. En ambos encuentros, al invento táctico fallido de ‘Carletto’ se sumó una falta de intensidad defensiva alarmante en un duelo de altos vuelos.

 

Kroos-Modric, los «ases» de Ancelotti

Desde el 27 de mayo, en la penúltima jornada de la pasada Liga, en el Sánchez-Pizjuán de Sevilla, con el Real Madrid ya eliminado de la Liga de Campeones, no jugaban de inicio juntos Luka Modric y Toni Kroos. Ancelotti rescató la legendaria pareja en la historia del madridismo, básica en el dominio europeo con una secuencia histórica de ‘Champions’, pero que con los 38 años cumplidos del croata, había quedado relegada para dar paso a los jóvenes en el inicio de curso.

Al primer duelo de grandeza, ‘resucitó’ la pareja. Con Kroos con argumentos más sólidos para su presencia de inicio. Cambiando el rumbo del partido con una lección de mando ante el Getafe, dirigiendo la remontada ante la Real Sociedad y aumentando el criterio tras suplencia, para encontrar el camino al triunfo en el estreno europeo de la Liga de Campeones ante el Union Berlín.

A Modric le faltó continuidad en los primeros partidos de la temporada, relegado a un papel que no esperaba cuando le ofrecieron la renovación. Lo reconoció en el parón de selecciones en un mensaje para su amigo ‘Carletto’. Entiende que debe haber una transición, pero no tan brusca como vivía. Lo cierto es que suplente en cinco de las seis jornadas previas al derbi, el paso complejo a dar por Ancelotti se había ejecutado con el respaldo de los resultados.

En el Metropolitano, en lugar de asentar una idea -Aurelién Tchouaméni fijo en el mediocentro con Eduardo Camavinga, Kroos y Fede Valverde repartiendo titularidades-, el técnico italiano cambió el rumbo. Aumentó con un hombre más la medular, poblando un centro del campo con interiores para adueñarse de la posesión, sin ningún extremo puro y lo pago caro en fase defensiva. Un repliegue inexistente en las ayudas a laterales superados en transición.

 

La suplencia de Joselu; la mala dinámica de Rodrygo

En un Real Madrid corto de opciones ofensivas, sin más 9 puro que Joselu, ‘salvado’ en varios encuentros por el oportunismo de un futbolista que puede llegar a zonas de remate pero que no es delantero como Jude Bellingham y con Vinícius de baja, toda la responsabilidad en el derbi recayó sobre un futbolista que atraviesa un bache goleador. Es Rodrygo y no marca desde la primera jornada. En San Mamés ante el Athletic Club.

El brasileño ha recibido toda la confianza del club y de su entrenador para ser el 9 titular sin Karim Benzema en la plantilla. La lesión muscular de Vinícius cambió el camino marcado y Rodrygo volvió a partir de una banda pero disfrutando de libertad de movimiento para encontrar la zona donde hacer daño. Siendo único atacante en el Metropolitano, encontró un muro insuperable en la defensa atlética. Demasiados rivales que superar como para hacer daño en una acción individual. Demasiado solo en zona de remate para cazar algún centro desde los costados.

Fue uno de los errores de Ancelotti en su planteamiento. El Real Madrid no generó peligro a Oblak por su falta de recursos ofensivos. El lanzamiento a larga distancia fue una consigna. La llegada a zona de remates brilló por su ausencia y la acusó en sus momentos de dominio en la recta final de la primera parte. La entrada de Joselu en la segunda no lo modificó. Un nuevo error defensivo había dejado de nuevo el derbi de cara al Atlético y la posibilidad de Simeone de aumentar el número de defensas ante un rival sin pegada. Ya era solo dejar pasar los minutos saboreando el triunfo.

 

El flanco débil de los laterales

El nuevo sistema de Ancelotti, que enterró el 4-3-3 por la confección de una plantilla sobrada de centrocampistas y carente de delanteros, exige laterales de largo recorrido. El momento físico que protagonizaba Dani Carvajal hasta su lesión muscular y la mejor cara de Fran García en fase ofensiva, con demasiado sufrimiento defensivo ya en su estreno en el Bernabéu cuando fue sustituido al descanso, habían saldado necesidades de un 4-4-2 con medios interiores.

La aparición de Lucas Vázquez en el costado derecho rebaja el nivel respecto a Carvajal. Si las ayudas de los centrocampistas llegan tarde, o no llegan, como sufrió Fran en una primera parte en la que persiguió sombras ante Nahuel Molina y Marcos Llorente, llegan situaciones de peligro en centros laterales sin oposición. Fue la forma en la que golpeó el Atlético. El plan de Simeone que encontró el peor día en el marcaje de David Alaba a su marca.

Poco amigo de los cambios tempraneros, a la hora de partido ‘Carletto’ ya había prácticamente agotado sus cinco. El más llamativo, perdiendo 3-1, el cambio de los laterales para meter a dos con menos profundidad y peor pie en el centro como Nacho, de nuevo ‘parche’ abandonando su demarcación natural de central, y Ferland Mendy recién recuperado de lesión y más potencia defensiva que Fran pero peores prestaciones en ataque.

Junto a Tchouaméni, jugador posicional que no mejora la fase ofensiva, fue el cambio triple en un mensaje que no invitaba a pensar en remontadas recientes ni proezas. Un 64% de posesión madridista tan poco eficaz como sus llegadas a portería rival: 20 remates y apenas cinco a la meta de Oblak. La extensión de un problema en falta de pegada, con una menor elaboración de jugadas de peligro, al que se sumó el peor encuentro defensivo del Real Madrid desde su eliminación europea en Mánchester ante el City. Ancelotti tiene mucho trabajo para optar a títulos con la plantilla de este curso.

Via EFE

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